✍¿LA FINALIDAD DE LA EDUCACIÓN, SIGUE SIENDO LA MISMA? | DOCENTES 2.0

Hoy en día, luego de 7 meses de confinamiento los involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje se cuestionan ¿la finalidad de la educación sigue siendo la misma?  Se puede reflexionar que la finalidad de la educación se ha transformado en correspondencia con las necesidades de la sociedad.

Y ahora, mientras los educadores preparan a los jóvenes para su futuro en un mundo que cambia ágilmente, la intención de la educación es asistir a los educandos en el progreso de las competencias, comprensión y aptitud que les admitirán ser individuos responsables, como, además, colaboradores de su colectividad. En otras palabras, ser una buena persona, compañero, innovador y garante del bienestar de la comunidad. Las personas no solo deben aprender ciencias, sino que también poseer competencias sociales, que envuelven respetar a los demás, trabajar en colaboración, ejercer de manera objetiva y neutral, ser un colaborador activo en la comunidad.

Hoy en día, existe una paradoja en las instituciones educativas, los involucrados Enel proceso de enseñanza-aprendizaje ambicionan que la educación reafirme las capacidades de los estudiantes para convertirse en aprendices de por vida, que logren conquistar, producir y ejercer como sujetos responsables de una comunidad. No obstante, estos valores no son integrados sustancialmente en las aulas de clases.

La educación en el siglo XXI debe preparar a los estudiantes para la vida: para integrarse a la universidad, trabajo, familia y dentro de una comunidad de manera democrática. De acuerdo con el autor Lanzado (2011) el propósito de la educación es fomentar el diálogo a través de actividades. Para Martínez-Sánchez (2011) es transferir conocimientos, cultura y valores de una generación a otra, preparándola para poder integrarse en la sociedad. Asimismo la UNESCO (1981) sustenta que “finalidad última de la educación será siempre ayudar al individuo a in-formarse, a acompañarlo en la búsqueda de su humanidad” (p.243).

A pesar de cualquier alternativa que planteen las diferentes opiniones y perspectivas, el debate saludable tiende a inspirar ideas innovadoras. No obstante, al enfrentar el desafío de educar a los jóvenes para la vida en el siglo XXI, también se conoce que algunas cosas permanecerán vigentes. Existe un movimiento de reforma educativa que es la misma que respalda que los libros físicos y pizarrones son el soporte en el aula. La investigación, políticas, práctica y sentido común confirman que un enfoque de educación integral para el hombre los desarrollará y preparará para los desafíos y oportunidades del futuro.

En síntesis, no hay necesidad de descartar lo que ha servido en el pasado. La habilidad más importante que pueden desarrollar las personas en el siglo XXI es una mente equipada para pensar e innovar para la sociedad actual.

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